La Era del “Emotional Team Experience” ha comenzado

Muchas cosas están cambiando en las empresas, hoy, pero especialmente mañana. Las estructuras de gestión tradicionales están bajo presión. La necesidad de creatividad e innovación está creciendo rápidamente, debido a los cambiantes hábitos y requisitos de los clientes, las cambiantes características de los empleados (generación de los Millenials, generación Z), las demandas de sostenibilidad social y ambiental y el impresionante desarrollo tecnológico.

Las estructuras de gestión tradicionales, basadas en la autoridad, la rígida organización interna y los resultados como siempre empiezan a sudar. Se desafía a la autoridad, se discute la separación tradicional entre departamentos y “silos”, y “los resultados como siempre” comienzan a estar bajo fuego debido a los cambios del mercado y la competencia disruptiva. Sí, las cosas cambian y la cultura de las empresas también tendrá que cambiar.

En el centro de este desarrollo está la capacidad de los equipos de las empresas para arrimar hombros, con una visión clara y un propósito estimulante, una gran capacidad de aprendizaje y una sensación de ilusión para crear, experimentar y descubrir nuevas formas de hacer las cosas. Si esta capacidad florece, depende en primer lugar del estilo de liderazgo, la visión y la orientación estratégica (flexible) del equipo de directivos de la empresa. Pero, sobre todo, depende de la existencia de una cultura compartida, dinámica e innovadora, creada y liderada por su equipo directivo para dar vida a la visión y la estrategia, a través de influir, compartir y dar ejemplo. Valores y comportamiento son las palabras clave. Cultura y estrategia en este sentido son las dos caras de la misma moneda. Esto sólo es posible si el equipo directivo realmente es un equipo, trabajando y comportándose como uno, con energía, agallas y una visión clara. Capaz de inspirar a los equipos de toda la empresa a dar este gran paso hacia adelante. Y ya verás, los nuevos equipos de millenials y de la generación Z serán su estimulo, empujando desde “abajo”!

Ahora, ¿Cómo crear un equipo con éstas características?
El famoso “Proyecto Aristóteles” de Google nos dio dos elementos claves de equipos de alto rendimiento:

* Todos sus miembros pueden contribuir y compartir sus opiniones en la misma proporción, sin temor o dominio por parte de algunos de sus miembros.
* Todos sus miembros tienen la capacidad de captar cómo se sienten los demás al “leer” su tono de voz, gestos y expresiones (inteligencia emocional).

En estos equipos existe “Seguridad Psicológica” (Amy Edmonson / HBS), definida por un clima de confianza y respeto interpersonal, donde las personas se sienten cómodas para ser ellas mismas, mientras arriesgan con propuestas audaces. Y, según el estudio, este clima se puede crear especialmente compartiendo experiencias emocionales como Life Stories, conversaciones sobre tu Visión Personal o, en nuestro caso, a través de impactantes sesiones de formación con caballos. Podemos llamarlo un proceso de “humanización” del equipo. Constituye el fundamento del alto rendimiento en una cultura abierta, innovadora y orientada a resultados:

Como también Manfred Kets de Vries, (INSEAD) *, señala:
“A partir de mis propias experiencias con miles de ejecutivos, los breves períodos de “juego “, la experimentación con ideas y sentimientos, en un entorno grupal pueden generar más aprendizaje que horas de presentaciones. Jugar desata la oportunidad de iniciar conversaciones que contribuyen al cambio. En forma de varios “rompehielos” que tocan temas emocionales profundamente sentidos, éstas “sesiones de juego” crean un espacio de transición donde los participantes se muestran dispuestos a discutir las cosas que realmente importan “.

Éstas experiencias emocionales compartidas ayudan a romper las barreras entre colegas y dentro de nosotros mismos. Abre la puerta al feedback constructivo y el respeto y entendimiento mutuo. Es el punto de partida para aventurarse y experimentar, sin miedo a los errores, arrimando hombros mientras se definen objetivos más elevados y audaces y se descubren nuevas formas de trabajar juntos. Consideramos que es muy recomendable comenzar un proyecto transversal o de equipo con un “Emotional Team Experience” y así crear la base para la cohesión y la alineación (emocional y visionaria) necesaria entre sus miembros, como garantía de una colaboración exitosa y eficiente para lograr avances reales.

Peter van Dommele, Sociologist, Horse Coach, Consultant